Los mejores rincones de la Costa Brava

Playa de Lloret

Playa de Lloret

La playa de Lloret se encuentra en el centro de la ciudad y a solo 150 metros del Hotel Santa Rosa, lo cual la hace muy practica para disfrutar del mar en caso de estancias cortas o de viajes con niños, por ejemplo. Ademas, dispone de un parking al lado mismo de la playa donde puedes estacionar tu vehiculo fácilmente.

Se trata de una playa larga y extensa de mas de un kilometro y medio con arena blanca y gruesa,con servicio de ducha, bar y todo lo que puedas imaginar!

Cala Sa Boadella

Cala Sa Boadella

Sa Boadella es una de las calas autenticas de la Costa Brava: poco accesible, pequeña (unos 250 metros de longitud máximo) y de aguas limpias y cristalinas. Un rincón paradisiaco a solo 10 minutos en coche de nuestro Hotel! Su encanto es precisamente su soledad, un espacio casi virgen de relax y belleza donde alejarse del ritmo acelerado de Lloret de Mar y contemplar el paisaje mediterraneo mas especial. Se trata de una playa donde se permite la practica del nudismo.

Para acceder a cala Sa Boadella hay que salir de Lloret en dirección Blanes, dejar el coche a medio camino de la carretera que llega hasta la ermita de Santa Cristina y seguir a pie por un sendero de 200 metros que lleva hasta la playa.

Playa de Fenals

Playa de Fenals

La segunda playa mas grande de Lloret es la de Fenals, que tiene una longitud de 700 m enclavada en el extremo sur de la población. Una punta escarpada de roca costera, la punta d’en Rosaris, separa Fenals de la playa de Lloret prporcionandole un ambiente agradable ya que la mantiene a cubierto del viento. La arena es gruesa y sus aguas calmadas y limpias.

Santa Cristina

Santa Cristina

La playa de santa Cristina se encuentra rodeada de naturaleza en una ubicación única pues se encuentra entre dos pequeñas montañas que le aportan calam: situada detrás de una bella pineda, aprtada del viento, y con el mar siempre tranquilo.

No se encuentra en el centro de Lloret pero es una playa muy practiac para disfrutar del sol de la Costa Brava gracias a su accesibilidad y a que dispone de servicios básicos como ducha y bar.

Para llegar hay que aparcar el coche en la ermita de santa Cristina –entre Lloret y Blanes- y descender por el camino de la izquierda, un sendero de arena que nos llevara a pie de playa.